Anoche (19 de octubre), Katy Perry fue nuevamente homenajeada por sus labores humanitarias. Y esta vez por su apoyo a la lucha contra el SIDA.

La artista recibió el premio “Courage Awards” por parte de amFAR, la Fundación para la Investigación sobre el SIDA, fundada en 1985 y cuyo fin es recabar información acerca de dicha enfermedad de transmisión sexual, además de la educación para evitarla. El evento se desarrolló en el Centro Wallis Annenberg para las Artes Escénicas de Beverly Hills en una velada donde incluso el actor Darren Criss interpretó algunos de los miles de éxitos del repertorio de la californiana, antes de recibir dicho homenaje.

En el evento, la artista declaró:

“Hoy entiendo que una vida valiente es la única que vale la pena vivir. Vengo de un trasfondo bíblico que no era particularmente abierto o aceptaba curiosidad, no se me permitía comer Lucky Charms – porque estaba estrechamente asociado con Lucifer, obviamente-, o ver a los Pitufos porque eran demonios azules mágicos, y luego me convertí [en la voz de] Pitufina más tarde en la vida, la rebelión adolescente”.

La cantante ya había sido galardonada anteriormente por su labor en favor de la Comunidad LGBTQ recibiendo importantes premios por parte de Trevor y Human Rights Campaign.