En un nuevo espectáculo de medio tiempo del Superbowl, el evento musical y deportivo más importante de los Estados Unidos de América, se presentaron Jennifer Lopez y Shakira en un show que no dejó a nadie indiferente.

La barranquillana abrió los fuegos con “She Wolf”, un hit global que ya cumple 10 años, con un repertorio que se enfoco más en su paso por la música anglo desde el disco “Laundry Service” que la catapultó como fenómeno global, sumado a su incursión en la música urbana con la participación de Bad Bunny y su interpretación de “Chantaje”. Además fusionando ritmos arábicos con latinos, incluyendo sonidos ancestrales de su natal Colombia.

Posteriormente apareció “la diva del Bronx” haciendo gala de su incombustible belleza y desplante en el escenario a sus 50 años. Subida al caño -tal como muchos la vieron en su película “Estafadoras de Wall Street”-, la portorriqueña apareció con “Jenny From The Block” y con una gran dotación de bailarines. Muchos en redes sociales repararon que pueda dar una excelente actuación y manteniendo su calidad aún a la edad que tiene, lo cual se manifestó interpretando “Waiting For Tonight”. El colombiano J Balvin hizo complemento para una de las showwomans más importantes.

Un momento emotivo fue cuando apareció Emme, una de sus hijas, al son de “Let’s Get Loud” mezclado con “Born in the USA”, para finalmente sumarse a la diva mientras portaba, con orgullo, la bandera estadounidense que se abria desplegando el estandarte boricua y la colombiana en la batería.

Ambas finalizaron un show apoteósico con “Waka Waka” (otro hit que cumple su década de éxito y que a muchos chilenos nos recordó el Mundial de Sudáfrica 2010) y con los sones de “Aguanilé” de Héctor Lavoe se dio fin a uno de los espectáculos de medio tiempo que sin duda será recordado para la posteridad, no solo por el buen nivel sino por el mensaje de empoderamiento femenino y latino que dieron dos de las artistas latinas más exitosas a nivel global.