El Instituto Tony Blair (TBI) y Oracle han llevado la tecnología de nube a África para gestionar los programas de salud pública. Inicialmente, Ghana, Ruanda y Sierra Leona utilizarán el nuevo sistema de gestión de la salud de Oracle para crear registros sanitarios electrónicos para sus programas de vacunación contra la fiebre amarilla, el VPH, la poliomielitis, el sarampión y el COVID-19, tan pronto como esa vacuna se distribuya en África.

“Desde febrero de este año, la Unión Africana y los Estados Miembros han trabajado juntos incansablemente para hacer frente al impacto de COVID-19 en el continente”, dijo el Dr. John Nkengasong, Director de los Centros de África para el Control y la Prevención de Enfermedades.

TBI ha venido prestando asesoramiento en materia de políticas y apoyo práctico a los gobiernos africanos para que puedan hacer frente a los complejos problemas de COVID-19. La organización se asoció con Oracle para ofrecer tecnología de nube y así digitalizar y unificar los datos de salud nacionales, empezando por la gestión de las vacunaciones.

“Aunque África ha enfrentado bien el COVID-19, todavía necesita formar parte de los esfuerzos internacionales para controlar la enfermedad, incluso para los viajes internacionales”, dijo Tony Blair, Presidente Ejecutivo de TBI y ex Primer Ministro de Gran Bretaña e Irlanda del Norte.

“El sistema de gestión sanitaria de Oracle está siendo utilizado actualmente por el Gobierno de los Estados Unidos y las grandes organizaciones de investigación y atención sanitaria para monitorear los síntomas de los pacientes de COVID-19, las respuestas a los tratamientos y la selección de voluntarios para los ensayos clínicos de la vacuna COVID-19”, dijo el Presidente y Director Técnico de Oracle, Larry Ellison.

 

Llevando la tecnología de la nube para los registros electrónicos de salud a África

Ghana utiliza ahora el sistema para gestionar su programa de vacunación contra la fiebre amarilla y seguirá con COVID-19 una vez que esa vacuna se distribuya en África.

El Presidente de Ghana, Nana Akufo-Addo, dijo: “Hemos aprendido muchas lecciones de esta pandemia. La más obvia es que tenemos que fortalecer urgentemente nuestros sistemas de salud pública. Esta asociación estratégica con Oracle y TBI es una prueba de nuestro empeño en digitalizar los sistemas de salud de Ghana en beneficio de nuestro pueblo”, explicó el líder de la nación africana.

Ruanda ha preparado su sistema para colaborar con la administración de la vacuna contra el VPH tan pronto como las escuelas secundarias vuelvan a abrir sus puertas, con planes para apoyar las vacunaciones contra el COVID-19 y un pase de inmunidad para los ciudadanos en el futuro.

El Presidente de Rwanda, Paul Kagame, pidió un sistema de salud resistente como la mejor defensa contra futuras pandemias: “Una vacuna COVID-19 será una herramienta fundamental, y África debe poder tener un buen acceso a la vacuna una vez que esté disponible”, aseguró el mandatario.

A medida que los países comienzan a vacunar a las personas para COVID-19, el sistema de gestión sanitaria de Oracle podrá utilizarse para crear automáticamente un registro sanitario electrónico para cada persona vacunada.

Una vez que la vacuna COVID-19 esté disponible, el Sistema de Gestión Sanitaria de Oracle hará un seguimiento de las inmunizaciones y proporcionará a los receptores un código digital de respuesta rápida (QR). Estos códigos de respuesta rápida ayudarán a África a reabrir sus fronteras y sus economías al proporcionar a los ciudadanos la prueba de inmunización necesaria para desplazarse libremente por motivos laborales y de viaje.

 

Sobre el Instituto Tony Blair para el Cambio Global

La Práctica de Asesoría Gubernamental de TBI apoya directamente a los líderes en su lucha contra COVID-19, y nuestra unidad de Policy Futures ofrece análisis y asesoría para ayudar a los países a mitigar el impacto económico, obtener equipos esenciales, aprovechar el poder de la tecnología y posicionarse para la reconstrucción venidera.

La revolución tecnológica puede acelerarse en África y en otros países emergentes y en desarrollo, no sólo para hacer frente a COVID-19, sino también para incorporar sólidos sistemas de atención de la salud que beneficien a los ciudadanos, y más allá de la salud, para digitalizar los servicios públicos y la economía.