Esta semana Huawei publicó la séptima versión del Índice de Conectividad Global (GCI) 2020 1 llamado “Dando forma a la nueva normalidad con conectividad inteligente”, un informe que elabora anualmente la compañía tecnológica, con el objetivo de demostrar la creciente influencia de la inteligencia artificial (IA) en la economía global.

En su última versión, el GCI clasificó a 79 países, que representan el 95% del PIB mundial y el 84% de la población del mundo, y los ordenó de acuerdo con su inversión y madurez en las TIC y por su desempeño económico digital. En esta oportunidad, Chile se posicionó en el lugar 30 del ránking -avanzando 11 puestos desde 2015- y como el número 1 en Latinoamérica, por encima de países como México, Brasil y Colombia.

El gerente de Asuntos Públicos de Huawei Chile, Marcelo Pino, asegura que esto se debe a que Chile ha impulsado políticas en torno a la digitalización y a la adopción de herramientas digitales para mejorar la productividad. “Chile es un referente en Latinoamérica en adopción de tecnologías y eso se ve reflejado, por ejemplo, a través del liderazgo en la digitalización de las industrias basadas en los recursos naturales, por ejemplo la minería”. Asimismo, asegura que el país está siendo pionero en la incorporación de tecnología que a futuro tendrá un impacto positivo en el Producto Interno Bruto.

Dependiendo de la puntuación, el estudio clasifica a las naciones en tres categorías:
Frontrunner, para aquellos con economías desarrolladas que se enfocan en mejorar la experiencia del usuario, invirtiendo en 5G, Big Data, IA e IoT; Adopter -en la que está Chile este año- para países que están dirigidos a incrementar la demanda de conectividad de alta velocidad de la nube para facilitar la digitalización de la industria y el crecimiento económico, y Starter, para aquellos que recién están comenzando con la etapa de construcción de infraestructura de las TIC.

El GCI, además, clasificó a varios países como Clústeres en Innovación (COI) y Chile fue destacado por lograr combinar la tecnología digital con sus abundantes recursos naturales, ya que en el país existen más de 200 empresas que se enfocan en estos, como la minería y salmonicultura, y las TIC están teniendo un gran impacto ayudándolas a comunicarse y coordinarse mejor entre ellas, y con cada una de sus áreas de trabajo.

Una de las conclusiones del estudio fue que las empresas que están insertas en países con puntajes más altos, tienen mayor capacidad de reaccionar frente a la pandemia de COVID-19, ya que pueden utilizar herramientas y servicios digitales para mitigar el impacto de los encierros y el distanciamiento social, con disponibilidad de banda ancha de alta velocidad, nube, inteligencia artificial y soluciones de IoT, lo que les permite implementar modelos de fuerza de trabajo distribuida, migrar a las plataformas de comercio electrónico y transformar digitalmente sus operaciones para mantener la continuidad de sus negocios. El
descenso previsto en su PIB per cápita es de aproximadamente 50% más bajo que para las economías emergentes de GCI.

El GCI además sostiene que la transformación digital de las industrias ayudará a los países a aumentar la productividad, estimular la recuperación económica y desarrollar la competitividad futura. La investigación del estudio sugiere que las economías que podrían aumentar la productividad y volverse digitales con conectividad inteligente, generalmente disfrutan de un mayor valor agregado bruto por trabajador.