Durante la jornada de ayer, Britney Spears ofreció por primera vez su testimonio respecto al juicio que libra contra su padre respecto a la tutela que enfrenta desde 2008, ante una corte de Los Angeles, California.

En declaraciones recogidas por la CNN, la princesa del pop dio palabras estremecedoras respecto a lo que le ha tocado vivir a partir de la crisis mental que sufrió un año antes de esta decisión. El mismo medio aseguró que Spears habló durante 20 minutos y expresó su enojo ante esta situación que le ha tocado enfrentar.

La artista comenzó diciendo que “Le dije al mundo que estoy feliz y que estoy bien. Estoy traumatizada. No estoy feliz, no puedo dormir. Estoy tan enojada, es una demencia”.

“Han pasado muchas cosas desde hace dos años, la última vez que estuve en la corte. No he vuelto a la corte porque no sentí que me escucharan”, añadió.

Además contó que tras anunciar una pausa en su carrera junto a la cancelación de su residencia en Las Vegas titulada “Domination”, le recetaron litio contra su voluntad. Al respecto, señaló que “Es una droga fuerte. Puedes dañarte mentalmente si lo tomas por más de 5 meses. Me sentí borracha, ni siquiera podía tener una conversación con mi mamá o mi papá sobre nada. Me tenían con seis enfermeras diferentes”.

También aseveró duras acusaciones contra su familia, incluyendo su padre Jamie Spears, quien ha sido quien maneja las decisiones sobre su carrera e incluso su vida. “Todo lo que tenía que hacer, [mi papá] era el que lo aprobaba todo. Toda mi familia no hacía nada”, dijo.

Del mismo modo contó sus deseos de formar una familia junto a su actual pareja, Sam Asghari, quien esta semana apareció en unas historias de Instagram portando una polera con la consigna “#FreeBritney”. “Quiero poder casarme y tener un bebé. Me dijeron que no podía casarme. Tengo un DIU dentro de mí, pero este supuesto equipo no me deja ir al médico para quitarlo porque no quieren que tenga más hijos. Esta tutela me está haciendo mucho más daño que bien”, señaló.

Asimismo, de una forma bastante melancólica, Spears le habló a la corte que “Quiero ser escuchada. Al haberme hecho guardar esto por tanto tiempo, no es bueno para mi corazón. Me preocupa que no se me permita ser escuchado. Tengo derecho a usar mi voz. Mi abogado dice que no puedo dejar que el público sepa lo que me hicieron… debería poder no estar en una tutela. Las leyes deben cambiar. Señora, he trabajado desde que tenía 17 años. No puedo ir a ningún lado a menos que me encuentre con alguien cada semana en una oficina. Realmente creo que esta tutela es abusiva, pero señora, hay mil tutelas que también son abusivas. Quiero terminar con la tutela”.

“Merezco tener un descanso de dos o tres años. Me siento abierta y estoy bien para hablar contigo sobre esto. Siento que se unen en mi contra, me siento intimidada, excluida y sola. Estoy cansada de sentirme sola. Merezco tener los mismos derechos, tener un hijo o cualquiera de esas cosas”, cerró.