En un nuevo capítulo del ciclo “El Camino de las Startups” de “Visión de Líderes” de Banco Itaú, la gerenta de emprendimiento de la aceleradora Mujeres Empresarias, Nicole Forttes, conversó sobre el camino que deben
seguir las mujeres emprendedoras para elevar sus proyectos al siguiente nivel.

“Es importante enseñarles la importancia de crear una hoja de ruta que les permita avanzar en el negocio, siguiendo los pasos esenciales: mantenerse, escalar y crecer, lo que también las puede llevar a internacionalizarse y consolidarse”, comentó la ejecutiva.
“Muchas mujeres, al emprender, cometen el error de vivir el día a día, se preocupan solo de intentar hacer sobrevivir su negocio; sin embargo, la proyección también es fundamental, y en esta etapa se deben considerar otras instancias, como un aumento de capital y la búsqueda de inversionistas”, aclaró.

En esa línea, aseguró que a la hora de llevar a cabo un emprendimiento es importante que este sea validado por sus clientes y desarrollar un proyecto que ayude a las personas, pues eso incentiva a los inversionistas a apoyar financieramente esta nueva idea.
A su juicio, en la conformación de una startup también se debe considerar la creación de un equipo ad hoc, que fomente el crecimiento del negocio, donde resulta clave el aporte de tres actores principales (en lenguaje emprendedor): el hacker, el hustler y el designer.

El primero es el que propone caminos no transitados, rompiendo las reglas; el hustler es quien sale a vender el servicio o producto de la startup, mientras que el designer define una visión que agregue valor social al proyecto.
Por otra parte, Forttes explicó que una emprendedora debe ser ambiciosa y pensar en grande, proyectarse a ser un Notco, Betterfly o Google. Resaltó que existen muchos emprendimientos liderados por mujeres que cuentan con un potencial especial, que por lo general buscan ser autónomos, con una mirada disruptiva, integrando pilares como la
sostenibilidad y la sustentabilidad, y conectando estas características con la conciliación trabajo-familia.

Una industria que cuenta con una amplia presencia de emprendimientos femeninos es la de los alimentos, donde casos emblemáticos son los foodtech, proyectos que aprovechan tecnologías como el Internet de las Cosas (IoT), el Big Data y la Inteligencia Artificial (IA), entre otras, para transformar la industria agroalimentaria en un sector más
moderno, sostenible y eficiente en todas sus etapas, abarcando desde la elaboración de los alimentos hasta la distribución y el consumo.

“El problema de los alimentos será un tema aún más importante quizás en 15 años y las mujeres ya lo están resolviendo en 2021, trabajando incluso con tecnologías como el Machine Learning”, aplaudió Nicole.